sábado, 9 de abril de 2016

3.2. Positivismo


3.2.      Positivismo:


Consiste en no admitir como válidos científicamente otros conocimientos, sino los que proceden de la experiencia, rechazando, por tanto, toda noción a priori y todo concepto universal y absoluto. El hecho es la única realidad científica, y la experiencia y la inducción, los métodos exclusivos de la ciencia. Por su lado negativo, el positivismo es negación de todo ideal, de los principios absolutos y necesarios de la razón, es decir, de la metafísica. El positivismo es una mutilación de la inteligencia humana, que hace posible, no sólo, la metafísica, sino la ciencia misma. Esta, sin los principios ideales, queda reducida a una nomenclatura de hechos, y la ciencia es una colección de experiencias, sino la idea general, la ley que interpreta la experiencia y la traspasa. Considerado como sistema religioso, el positivismo es el culto de la humanidad como ser total y simple o singular.

CARACTERISTICAS MAS RESALTANTES DEL POSITIVISMO:

1. El positivismo es una corriente que ha tenido una gran influencia y aun la tiene. Postula que sólo el conocimiento proveniente de las ciencias empíricas es válido.
2. El positivismo asume que existe un método específico mediante el cual el sujeto puede acceder a conocer de manera absoluta al objeto de conocimiento. Este método, asume, es el mismo para todo los campos de la experiencia, tanto en las ciencias naturales como en las ciencias sociales.
3. El positivismo crítica y rechaza los desarrollos metafísicos de toda clase, por tanto, no acepta la reflexión que no pueda fundar enteramente sus resultados sobre datos empíricos, o que formula sus juicios de modo que los datos empíricos no puedan nunca refutarlos.
4. El paradigma positivista ha privilegiado los métodos cuantitativos en el abordaje de la investigación. En particular, la investigación educativa de corte positivista adopta el enfoque cuantitativo.
5. Para los positivistas el sujeto de la investigación es un ser capaz de despojarse de sus sentimientos, emociones, subjetividad, de tal forma que puede estudiar el objeto, la realidad social y humana “desde afuera”. El positivismo supone que el investigador puede ubicarse en una posición neutral y que sus valores no influyen en los resultados de su investigación.
6. El enfoque positivista pretende el establecimiento de leyes generales. Les interesa el establecimiento de leyes con el fin de predecir y controlar.
7. La concepción dialéctica del conocimiento propone que el sujeto construye el objeto de conocimiento, y que esta construcción está mediada por las experiencias previas del sujeto, sus creencias, valores, temores, preferencias, intereses, etc., así como la preparación que tenga acerca del instrumento que utiliza para conocer.
8. De acuerdo con lo anterior las experiencias previas y los conocimientos anteriores del sujeto facilitan o inhiben la construcción de nuevos conocimientos.
9. Desde el punto de vista de la dialéctica del conocimiento tenemos que asumir que el conocimiento es continuo y progresivo, inacabado y en constante evolución.
10. Desde el punto de vista de la dialéctica del conocimiento el aprendizaje tiene lugar mediante las actividades que desarrolla el sujeto para construir ese conocimiento.
11. La investigación que se realiza desde la óptica de la dialéctica del conocimiento privilegia el uso de métodos cualitativos. El investigador mismo aparece como uno de los instrumentos principales de investigación.
12. En la concepción dialéctica del conocimiento se parte de que los valores del investigador, de la teoría que asume y del contexto particular en que se realiza, tienen influencia en los resultados de la investigación.



3.2.1. Augusto Comte

3.2.1.   Augusto Comte:

Filósofo positivista francés, y uno de los pioneros de la sociología. Nació en Montpellier el 19 de enero de 1798. Desde muy temprana edad rechazó el catolicismo tradicional y también las doctrinas monárquicas. Logró ingresar en la Escuela Politécnica de París desde 1814 hasta 1816, pero fue expulsado por haber participado en una revuelta estudiantil. Durante algunos años fue secretario particular del teórico socialista Claude Henri de Rouvroy, conde de Saint-Simon, cuya influencia quedaría reflejada en algunas de sus obras. Los últimos años del pensador francés quedaron marcados por la alienación mental, las crisis de locura en las que se sumía durante prolongados intervalos de tiempo. Murió en París el 5 de septiembre de 1857.
Para dar una respuesta a la revolución científica, política e industrial de su tiempo, Comte ofrecía una reorganización intelectual, moral y política del orden social. Adoptar una actitud científica era la clave, así lo pensaba, de cualquier reconstrucción.
Afirmaba que del estudio empírico del proceso histórico, en especial de la progresión de diversas ciencias interrelacionadas, se desprendía una ley que denominó de los tres estadios y que rige el desarrollo de la humanidad. Analizó estos estadios en su voluminosa obra Curso de filosofía positiva.
Dada la naturaleza de la mente humana, decía, cada una de las ciencias o ramas del saber debe pasar por "tres estadios teoréticos diferentes: el teológico o estadio ficticio; el metafísico o estadio abstracto; y por último, el científico o positivo". En el estadio teológico los acontecimientos se explican de un modo muy elemental apelando a la voluntad de los dioses o de un dios. En el estadio metafísico los fenómenos se explican invocando categorías filosóficas abstractas. El último estadio de esta evolución, el científico o positivo, se empeña en explicar todos los hechos mediante la aclaración material de las causas. Toda la atención debe centrarse en averiguar cómo se producen los fenómenos con la intención de llegar a generalizaciones sujetas a su vez a verificaciones observacionales y comprobables. La obra de Comte es considerada como la expresión clásica de la actitud positivista, es decir, la actitud de quien afirma que tan sólo las ciencias empíricas son la adecuada fuente de conocimiento.

 

3.2.2.1. Leyes sociológicas, orden y progreso:

El planteamiento que Comte hace de la sociología está inspirado e Montesquieu, Condorcet y Bossuet, fundamentalmente. Del primero toma el determinismo de los hechos históricos, en los que las constancias de relaciones permiten descubrir leyes sociológicas. Del segundo toma la ley del progreso humano. Del tercer el afán universalista del espíritu humano.
Bajo estas influencias Comte aborda el estudio de los fenómenos sociales que, en general, se hallan sometidos a las leyes de la vida orgánica, al orden. Cuya continuidad es confirmada por el progreso como desarrollo del orden. La idea de orden, se refiere a la unidad sistemática de la sociedad en una época determinada, a la estructura que le da estabilidad y firmeza. La idea de progreso, por el contrario, muestra el paso de un orden determinado a otro. Las dos ideas conjuntamente permiten valorar todas las etapas por las que ha pasado la humanidad a lo largo de su desenvolvimiento histórico. Sin embargo, lo que más caracteriza a la filosofía positiva es el haber descubierto el verdadero sentido del progreso social en la historia.
Los filósofos antiguos fueron ajenos a la idea de progreso. La verdadera idea de progreso pertenece a la filosofía positiva una vez que caracteriza el término social y conoce el desarrollo gradual de la humanidad. Solo la filosofía positiva, completada con el estudio de los fenómenos políticos, determinará las leyes naturales que rigen las transformaciones sociales.
Para explicar el progreso social, Comte distingue entre épocas orgánicas y épocas críticas. Las primeras se producen cuando el nivel intelectual de las ideas es decisivo y dominante, expresan el estado de organización que se descompone a otro que comienza a estructurarse.
Como la naturaleza humana está sometida a un desarrollo gradual, la crisis expresa el progreso, y de algún modo, asegura el mantenimiento del orden porque cada época orgánica, aunque sea de forma rudimentaria, esta prefigurada en la anterior. La naturaleza humana, siempre idéntica a sí misma, se va perfeccionando, no obstante en su desarrollo.
Para Comte, la historia no es un retorno circular ni oscilatorio, sino una línea que, en avance progresivo se va acercando indefinidamente a una meta sin jamás tocarla.


3.2.2.2. Estática social, el consejo ideológico:

 Estática Social: Es el estudio de los determinantes y el hecho principal de la estática social es el orden como consenso , este consenso se basa en la fuerza temporal y tiene que estar equilibrado con el espiritual que garantiza la cohesión social y evitar los abusos de poder. La estática es una teoría del orden, que equivale a la armonía entre las condiciones de la existencia en sociedad el hombre.


3.2.2.3. Dinámica social, la ley de las 3 etapas:

Según Comte, los conocimientos pasan por tres estados teóricos distintos, tanto en el individuo como en la especie humana. La ley de los tres estados, fundamento de la filosofía positiva, es, a la vez, una teoría del conocimiento y una filosofía de la historia. Estos tres estados se llaman:
·          Estado TeológicoEs ficticio, provisional y preparatorio. En él, la mente busca las causas y los principios de las cosas, lo más profundo, lejano e inasequible. Hay en él tres fases distintas:
  • Fetichismo: en que se personifican las cosas y se les atribuye un poder mágico o divino.
  • Politeísmo: en que la animación es retirada de las cosas materiales para trasladarla a una serie de divinidades, cada una de las cuales presenta un grupo de poderes: las aguas, los ríos, los bosques, etc.
  • Monoteísmo: la fase superior, en que todos esos poderes divinos quedan reunidos y concentrados en uno llamado Dios.

En este estado, predomina la imaginación, y corresponde a la infancia de la humanidad. Es también, la disposición primaria de la mente, en la que se vuelve a caer en todas las épocas, y solo una lenta evolución puede hacer que el espíritu humano de aparte de esta concepción para pasar a otra. El papel histórico del estado teológico es irremplazable.
·         Estado Metafísico: O estado abstracto, es esencialmente crítico, y de transición, Es una etapa intermedia entre el estado teológico y el positivo. En el se siguen buscando los conocimientos absolutos. La metafísica intenta explicar la naturaleza de los seres, su esencia, sus causas. Pero para ello no recurren a agentes sobrenaturales, sino a entidades abstractas que le confieren su nombre de ontología. Las ideas de principio, causa, sustancia, esencia, designan algo distinto de las cosas, si bien inherente a ellas, más próximo a ellas; la mente que se lanzaba tras lo lejano, se va acercando paso a paso a las cosas, y así como en el estado anterior que los poderes se resumían en el concepto de Dios, aquí es la naturaleza, la gran entidad general que lo sustituye; pero esta unidad es más débil, tanto mental como socialmente, y el carácter del estado metafísico, es sobre todo crítico y negativo, de preparación del paso al estado positivo; una especie de crisis de pubertad en el espíritu humano, antes de llegar a la adultes.
·         Estado Positivo: Es real, es definitivo. En él la imaginación queda subordinada a la observación. La mente humana se atiene a las cosas. El positivismo busca sólo hechos y sus leyes. No causas ni principios de las esencias o sustancias. Todo esto es inaccesible. El positivismo se atiene a lo positivo, a lo que está puesto o dado: es la filosofía del dato. La mente, en un largo retroceso, se detiene a al fin ante las cosas. Renuncia a lo que es vano intentar conocer, y busca sólo las leyes de los fenómenos.

3.2.2. Herbert Spencer

3.2.2.   Herbert Spencer:

Herbert Spencer (Derby, 27 de abril de 1820 - Brighton, 8 de diciembre de 1903). Filósofo, psicólogo y sociólogo británico. Fundador del Darwinismo social en Gran Bretaña y uno de los más ilustres positivistas de su país. Ingeniero civil y de formación autodidacta, se interesó tanto por la ciencia como por las letras. En el año 1848 asumió la dirección de la revista The Economist, órgano del liberalismo radical de la época.

Desde el punto de vista sociológico cabe considerarle como primer autor que utilizó de forma sistemática los conceptos de estructura y función. Por otra parte, concibió la sociología como un instrumento dinámico al servicio de la reforma social. Dedicó su vida a elaborar su sistema de filosofía evolucionista, en la que considera la evolución natural como clave de toda la realidad, a partir de cuya ley mecánico-materialista cabe explicar cualquier nivel progresivo: la materia, lo biológico, lo psíquico, lo social, etc. En sus lecturas conoció la teoría de la evolución expuesta a finales del siglo XVIII por el naturalista francés Lamarck. Su teoría fundacional para la biología moderna sostenía que los organismos biológicos evolucionan adquiriendo nuevos rasgos por adaptación al medio ambiente que se hacen hereditarios. Las teorías de Lamarck sobre la evolución influyeron profundamente en la obra de Spencer.

Aplicó la teoría de la evolución a las manifestaciones del espíritu y a los problemas sociales, entre ellos el de la educación, con su obra Educación: intelectual, moral, física. Su doctrina quedó principalmente expuesta en su Sistema de filosofía sintética (11 volúmenes). De su extensa bibliografía, cabe mencionar: La estática social (1850), Principios de psicología (1855), Primeros principios (1862), Principios de biología (1864), La clasificación de las ciencias (1864), La sociología descriptiva (1873), Principios de sociología (1877-1896) y El individuo contra el Estado (1884).




3.2.2.1. Universo, energía y evolución:

El ideal de Spencer de una síntesis filosófica completa exige un estudio sistemático del mundo inorgánico a la luz de la idea de la evolución. E indica Spencer que si tal tema hubiera sido tratado en el Sistema de filosofía, "habría llenado dos volúmenes, uno dedicado a la Astrogenia y otro a la Geogenia". De hecho, sin embargo. Spencer se limita, en la filosofía especial, a la biología, la psicología, la sociología y la ética. Alude, por supuesto, a algunos temas de astronomía, física y química, pero elSistema no ofrece un tratamiento sistemático de la evolución en el mundo inorgánico.
Puesto que limitaciones de espacio nos impiden hacer una recapitulación de todas las partes del sistema de Spencer, me he propuesto prescindir de la biología y la psicología y ofrecer en este apartado algunas notas sobre sus ideas sociológicas y políticas, dedicando el apartado próximo a la ética.
El sociólogo estudia el crecimiento, la estructura, las funciones y los productos de las sociedades humanas. La posibilidad de una ciencia sociológica está dada por el hecho de que los fenómenos sociales presentan una relación ordenada de causa a efecto, que permite la predicción; lo cual no queda anulado por el hecho de que las leyes sociales sean estadísticas y las predicciones, en este campo, aproximadas. "Sólo una mitad de la ciencia es ciencia exacta." Lo que se requiere es la posibilidad de generalización, no la exactitud cuantitativa. En cuanto a la utilidad de la sociología, Spencer sostiene, de un modo un tanto vago, que si es posible percibir un orden en los cambios estructurales y funcionales por los que pasa la sociedad, "el conocimiento de tal orden difícilmente dejará de influir en nuestros juicios sobre lo que es progresivo y retrógrado, lo que es deseable, lo que es factible, lo que es utópico".
Al considerar la lucha por la existencia en el proceso evolutivo general, encontramos analogías evidentes entre las esferas inorgánica, orgánica y superorgánica (social). El comportamiento de un objeto inanimado depende de las relaciones entre sus propias fuerzas y las fuerzas externas a las que se encuentra expuesto. De igual modo, el comportamiento de un cuerpo orgánico es el resultado de las influencias combinadas de su naturaleza intrínseca y su ambiente, sea éste inorgánico u orgánico. Además, toda sociedad humana "manifiesta una se­rie de fenómenos atribuibles al carácter de sus individuos y a las condiciones en las que éstos existen".
Sin duda es cierto que ambos grupos de factores, intrínsecos y extrínsecos, no permanecen estáticos. Por ejemplo, el poder humano -físico, emotivo e intelectual- se ha desarrollado a lo largo de la historia, mientras la sociedad en desarrollo ha producido cambios notables en su ambiente orgánico e inorgánico.
Además, los productos de la sociedad en desarrollo -sus instituciones y creaciones culturales- son causa de nuevas influencias. Más aún: cuanto más se desarrollen las sociedades humanas, tanto más reaccionarán la una frente a la otra, es decir, el factor superorgánico tendrá aún mayor importancia. Pero, a pesar de la complejidad creciente de la situación, en las tres esferas es discernible análoga influencia recíproca de fuerzas intrínsecas y extrínsecas.


3.2.2.2. Clasificación de las sociedades:

La sociedad, en un sentido amplio, es un conjunto de individuos, pueblos, naciones, etc. En un sentido estricto, cuando se habla de sociedad, se hace referencia a un conjunto de personas que poseen una misma cultura y tradiciones, y se ubican en un espacio y tiempo determinados, todo hombre está inmerso en la sociedad que lo rodea, la cual influye en su formación como persona. Este  concepto no sólo es aplicable a la raza humana, puesto que hay sociedades de animales, como por ejemplo de hormigas.
La sociedad es la cuna del ser humano. Es por medio de ella, que nosotros, podemos desarrollarnos como tal; ya en la antigüedad, se tomaban muy en serio el tema de la sociedad, y fue así como Aristóteles, en la antigua Grecia antes del nacimiento de Cristo, manifestaba de que el hombre era un ser social por naturaleza. Ya que éste, es un ser perfectible y necesita de la sociedad para perfeccionarse. Aparte, somos seres dignos, por lo que somos un fin en sí mismo y no tan solo un medio, por lo que la sociedad nos debe tratar con dignidad. Por esto la sociedad está hecha para el hombre; sin ir más lejos no debemos olvidad que somos nosotros quienes la conformamos. 

CLASIFICACIÓN SEGÚN GRUPOS DOMINANTES
Una clasificación más útil y significativa de las sociedades es la que está basada en el predominio de un grupo o institución importante sobre los demás de la sociedad. Históricamente esta tipología se ha centrado en cuatro categorías principales:
A)       "La sociedad dominada por la economía: es una sociedad en la que el hombre de negocios y el fabricante gozan de un alto status social; los valores comerciales y materiales ejercen gran influjo en el comportamiento de las personas..."
B)      "La sociedad dominada por la familia: es aquella en la que hay estrechos vínculos de parentesco y se tiene en gran honor a los mayores, ancianos o difuntos, y en la que el status social se mide más por el criterio de la ascendencia que por cualquier otra norma de status..."
C)       "La sociedad dominada por la religión: es aquella en la que el punto central reside en lo sobrenatural, en las relaciones entre dios o los dioses y el hombre, en la que todos los otros grandes grupos se subordinan al religioso..."
D)      "El sistema dominado por la política: es el que se suele llamar "totalitario", en el que el poder es monofásico y el estado interviene directamente en la reglamentación de todos los demás grupos o instituciones".
Debemos dejar bien claro que no se puede hablar de una sociedad exclusivamente económica, familiar, religiosa o política, sino de un predominio de una sobre las otras. También se puede hablar de sociedades que dan mucha importancia a la educacion y también al ocio o a la actividad lúdica.

SOCIEDADES COMUNITARIAS Y ASOCIATIVAS
Otra clasificación diferente y también de gran importancia sociológica, es la que distingue el tipo simple, comunitario, y el tipo complejo, asociativo.

SOCIEDADES COMUNITARIAS:
Características:
a) Está dominada por los grupos primarios.
b) Se da escasa especialización y división del trabajo.
c)  los lazos de parentesco son frecuentes en este tipo de sociedad.
d)  tiene relativamente poca estratificación social.
e) Siendo mínimo en la sociedad simple, el grado de movilidad social, se llama sociedad cerrada.
f) Existe una sociedad social relativamente marcada entre los miembros de la sociedad simple, sobre todo en relación con otras sociedades.
g) Tiende a aferrarse a valores tradicionales y a formas de comportamiento heredados del pasado.
h) En este tipo de sociedad las personas suelen regirse por costumbres no formales más que por leyes formales del pasado.
i) Es relativamente pequeña en número.

SOCIEDADES ASOCIATIVAS:
Características:
a)  Está dominada por las asociaciones o grupos secundarios.
b) Tiende a la mecanización y a la industrialización.
c) Gran variedad de funciones de trabajo.
d) Las personas tienen movilidad vertical y horizontalmente.
e) Grandes variaciones de posición social.
f) Los vínculos de familia no son estables.
g) La solidaridad es menos automática y efectiva que en la sociedad simple.
h) Cierta elasticidad de variaciones va acompañada de una mayor rigidez en el sistema de mantenimiento del orden público

i) Es relativamente mayor en número. 

3.3. Funcionalismo

3.3.       Funcionalismo:

En Sociología, se desarrolló la corriente funcionalista en Estados Unidos, desde la década de 1930, donde hay muchos enfoques, por lo cual no puede considerarse al funcionalismo como escuela sociológica, aunque todas parten de la idea de que cada componente social se explica dentro del contexto del que forma parte, pues la sociedad se concibe como un sistema, cuyos elementos están relacionados entre sí. Por ejemplo, las familias transmitirán a sus miembros los valores de la tradición si están enmarcadas en una sociedad tradicionalista y conservadora. Cada institución cumple una vital función dentro de la sociedad, satisfaciendo sus fines particulares, y haciendo que todo “el organismo social” funcione de manera correcta.
La crítica más importante al funcionalismo es que no puede explicar el cambio social, ya que toda conflicto en el seno de la sociedad es considerado antifuncional. Si en una sociedad hay predominio de acciones disfuncionales, se desequilibra el sistema social, para lo cual deberán revitalizarse sus instituciones (familia, escuela, estructuras religiosas y políticas) pues han fallado. Uno de sus principales exponentes fue Talcote Parsons.
Nace a principios del siglo XX con la obra de Harold Lasswell, "World Politics and Personal Insecurity y Propaganda and Promotional Activities". Como todas las teorías de la comunicación, trata sobre el poder y la influencia de los medios de comunicación en el público.
  1. Características:
  • Esta teoría afirma que los medios de comunicación siempre tienen la intención de obtener un efecto sobre los receptores (se intenta persuadir a los espectadores). Para lograrlo, formulan las siguientes preguntas: quién, qué, a quién, a través de qué medio y con qué finalidad.
  • la teoría funcionalista habla de que los medios son utilizados por el Estado para vigilar el entorno, controlarlo y para transmitir la herencia social, antes transmitida mediante la educación.
  • La teoría funcionalista centra sus investigaciones en la capacidad de los medios para realizar sus funciones.

3.3.1. Emilio Durkeim

3.3.1.    Emilio Durkeim:

El curso más importante de Durkheim (principal representante del funcionalismo) fue sobre la educación moral. 
Su propósito era comunicar a los educadores el sistema moral que esperaba que transmitieran a los jóvenes, con el fin de detener la degeneración moral que percibía en la sociedad francesa.

Durkheim nació el 15 de abril de 1858, en Epinal de la Lorena, Francia. Fue el fundador de la escuela francesa de sociología, es uno de los pocos clásicos de la Sociología y de las Ciencias Humanas que no han cesado de ser citados y criticados copiosamente.
En el ámbito de sus investigaciones, Durkheim pasó de un interés inicial por la pedagogía a una mayor amplitud de miras que lo llevó al campo de la sociología, por aquel entonces en sus comienzos tras la primera formulación positivista de  Augusto Comte. El primer trabajo importante de Émile Durkheim fue su tesis doctoral, Sobre la división del trabajo social (1893). Tras examinar la excesiva especialización y deshumanización del trabajo, tendencia en progresión ascendente desde la revolución industrial, Durkheim subrayaba en este estudio los graves riesgos que tal evolución suponía para el bienestar y el interés común de la sociedad.
Dos años después publicó su obra fundamental, Las reglas del método sociológico(1895), que constituye un verdadero breviario de sociología; en ella acotó Durkheim el campo de la nueva ciencia y propuso la metodología que había de seguir. El objeto de estudio de la sociología no puede ser una suma de individuos (pues en la misma configuración del individuo intervienen fuerzas sociales que operan sobre él), sino el fenómeno o hecho social, una de cuyas principales características es precisamente la coerción que ejerce sobre el individuo.
El hecho social es, además, exterior al indiviudo (existe antes de su nacimiento) y producto de una colectividad. Las "representaciones colectivas" y las estructuras de la sociedad imponen al individuo las normas de pensamiento, las reglas de conducta, el canon de una existencia normal, y también sus aspiraciones más elevadas, sin que todo ello excluya cierto margen de autonomía del individuo en el ámbito de la colectividad.
En tanto que objeto de la sociología, el hecho social no debe ser juzgado (por ejemplo, está fuera de su campo establecer si los ritos religiosos poseen o carecen de fundamento), sino analizado y estudiado a partir de la observación y de los datos y evidencias empíricas, aplicando métodos científicos y atendiendo a su función y a sus causas inmediatas. El resultado de ello ha de ser la explicación de la conciencia colectiva (término acuñado por Durkheim), formada por un conjunto de valores compartidos que es completamente distinta de la suma de las conciencias individuales. La conservación, cambio o pérdida de tales valores (morales, religiosos, etc.) determina la estabilidad o evolución de una sociedad.
Aplicando su propia metodología, Émile Durkheim partió de datos estadísticos oficiales para preparar su siguiente estudio: El suicidio (1897). La tesis de la obra se resume en la siguiente frase: "El suicidio varía en proporción inversa al grado de integración del individuo en la comunidad religiosa, familiar y política". Siguiendo la concepción sociológica expuesta en su trabajo anterior, Durkheim parte del presupuesto de que el individuo está guiado por una realidad moral colectiva. De la observación de que cada pueblo tiene cierto porcentaje de suicidios, más constante que la mortalidad y regulado por reglas fijas, se desprende que los países y sus instituciones son una fuerza motriz independiente del individuo.
Según Durkheim, las verdaderas causas del suicidio son de naturaleza social (falta de integración) y permanecen desconocidas incluso para el mismo suicida. El autor distingue entre causas y motivos, y considera estos últimos como pretextos no decisivos. Debido precisamente a estas consideraciones, se reprochó a Durkheim el haber formulado una tesis apresurada, basada en datos no actuales e incompletos, sin calcular la incidencia de las enfermedades mentales y especialmente de la ciclotimia, presente muy a menudo en los suicidas. Sus sucesores se esforzaron en completar las teorías del maestro en aquellos puntos expuestos por él de una manera incompleta por falta de estadísticas.
Sobre el fenómeno religioso versó una de sus obras más significativas, Las formas elementales de la vida religiosa (1912), basada en diversas observaciones antropológicas sobre los aborígenes americanos y australianos. La teoría de Durkheim parte de que la religión debe ser considerada como un fenómeno social y, al mismo tiempo, como el producto de una forma de pensamiento colectivo. Durkheim interpreta la religión como un símbolo de la sociedad misma: en el temor que nos inspira lo sagrado se expresa nuestra dependencia de la sociedad de forma simbólica. Así, el mismo concepto de dios sólo es, en realidad, una forma de culto a la sociedad. La religión, al igual que la misma sociedad y la cultura, ejerce un control sobre la conciencia del individuo, y es por ello un valiosísimo instrumento de cohesión social. Esta interpretación, centrada en la función social de lo religioso, sería recogida por el funcionalismo antropológico.
Para Durkheim, el fenómeno religioso conlleva siempre una tajante división de la realidad en dos ámbitos: lo sagrado y lo profano. El conjunto de todas las cosas reales o ideales pertenece a una de estas dos esferas, las cuales, a su vez, se excluyen radicalmente. De ahí que no sea suficiente el criterio jerárquico según el cual las cosas sagradas serían aquellas consideradas como superiores en dignidad y poder a las profanas: no por el hecho de que una cosa esté subordinada a otra, ésta será sagrada en relación a la primera. Lo característico de lo sagrado en relación a lo profano es su heterogeneidad absoluta, su falta de cualidades comunes. Por ello, las energías que actúan en una de las esferas no son las mismas encontradas en la otra, acrecentadas o atenuadas, sino que son de naturaleza distinta.

3.3.2. Hechos sociales

3.3.2.    Hechos sociales:

Émile Durkheim define hecho social como las maneras de obrar, sentir y vivir exteriores al individuo, que ejercen un poder coercitivo sobre su conducta orientándola en todo su desarrollo.
Emile Durkheim manifiesta en su concepto de hecho social cómo los caracteres culturales moldean a los sujetos y les predisponen a comportarse y pensar de una determinada manera, en concreto en función de los elementos culturales que el sujeto haya ido interiorizando a lo largo de su proceso de socialización, un proceso que durara toda su vida biológica y social. Se obtiene de esta clara relación el significado del hecho social por su claro condicionamiento de rasgos y actitudes culturales que influyen en el individuo tanto de forma consciente como de forma inconscientes y que le predisponen a actuar y pensar de una determinada manera.

Características del hecho social
a) Exteriores: El hecho social, se da en sociedad o en grupo, no individual.
b) Coercitivos: El individuo se comporta conforme a las normas y reglas de la sociedad.

c) Colectivos: El hecho social es parte de la cultura de la sociedad.

3.3.3. Conciencia social

3.3.3.    Conciencia social:

Esta cohesión social es el concepto que utiliza para poder medir la integración de las personas a la sociedad, distinguiendo entre cohesión familiar y cohesión religiosa.
Dice Durkheim: “El conjunto de creencias y sentimientos comunes al término medio de los miembros de una misma sociedad, forma un sistema determinado que tiene vida propia: podemos llamarlo conciencia colectiva o común… Es, pues, algo completamente distinto a las conciencias particulares aunque sólo se realice en los individuos”

La conciencia colectiva es mucho menos importante en una sociedad con solidaridad orgánica que en otra con solidaridad mecánica. Es más probable que los miembros de una sociedad moderna se mantengan unidos por la división del trabajo y la necesidad de que otros realicen ciertas funciones que mediante una conciencia colectiva poderosa.
Anthony Giddens señala que la conciencia colectiva difiere en los dos tipos de sociedades en cuatro dimensiones:
– Volumen: se refiere a la cantidad de gente que comparte una misma conciencia colectiva.
– Intensidad: se refiere al grado en que la sienten.
– Rigidez: se refiere a su nivel de definición.
– Contenido: se refiere a la forma que adopta la conciencia colectiva en los dos tipos polares de sociedad.

En una sociedad caracterizada por la solidaridad mecánica, prácticamente la totalidad de sus miembros comparten la misma conciencia colectiva; esta se percibe con gran intensidad; es extremadamente rígida y su contenido suele ser de índole religiosa.

En una sociedad de solidaridad orgánica, la conciencia colectiva es más reducida y la comparte una cantidad menor de individuos; se percibe con menor intensidad; no es muy rígida y su contenido queda definido por el concepto de “individualismo moral”.